LOCALES: EL JEFE DE BOMBEROS VOLUNTARIO OSVALDO LORI HABLO A TRAVÉS DE SU RED SOCIAL SOBRE EL ESTADO DE SALUD DEL BOMBERO HUGO VEXINA.
El viernes 17 alrededor de las 20 el Bombero Voluntario Hugo Vexina sufrió un traumatismo de columna causado por una caída de altura, mientras realizaban tareas de orden interno en el Cuartel, a raíz del golpe se constató fractura en estallido y aplastamiento de vertebras con compresión de la medula espinal.
Inmediatamente fue asistido por médicos del Hospital local quienes lo derivaron a la Ciudad de Junín, el sábado al mediodía fue trasladado en un Avión Sanitario dispuesto por Emergencia Sanitaria de la Provincia de Buenos Aires hacia la Ciudad Autónoma.
Fue intervenido quirúrgicamente en la Fundación Favaloro el domingo después del mediodía.
El martes ha dejado la sala de terapia y se encuentra en una habitación de internaciones, su ánimo es muy bueno, y hay signos de sensibilidad, lo que hace que haya una luz de esperanza en su recuperación, que se sabe, va ser muy lenta.
Como Bomberos Voluntarios de Salto estamos atravesando unos de los momentos más difíciles de nuestras vidas y de nuestra carrera, la salud de Hugo nos ha tocado en lo más profundo, y como hombres, a pesar de tener una imagen de fuertes, hemos llorado de dolor e impotencia, e incluso de rabia.
Así como por momentos la angustia nos invade, nos levantamos y seguimos adelante porque sabemos que Hugo nos necesita y no podemos dejar de pelear junto a él como lo hacemos en cualquier siniestro, sacando fuerzas de donde parece que no hay.
Es uno de los combate más duros que nos toca enfrentar, y estamos para pedirles que no nos dejen solos, porque Hugo nos necesita a todos, desde el lugar que cada uno se halle, y para ello debemos estar juntos y unidos.
Sabemos que además de su familia, tiene sus amigos, sus compañeros de Bomberos Voluntarios de la Provincia de Buenos Aires, y una comunidad que se preocupa por él.
No es fácil, pero lo vamos a intentar, porque él se ha bancado el dolor con mucha entereza, y porque la única lucha que se pierde, es la que se abandona.
Recemos, roguemos juntos, para que Dios y la Virgen lo sigan ayudando como la han hecho hasta ahora. Sabemos que contamos con ellos.